lunes, 31 de enero de 2011

Memorias de una profesora "subversiva":"Corazón de arcilla"



La foto que acompaña este artículo tiene en su reverso una fecha: 12/78 Escuela Nº 8 de Ministro Rivadavia.
La escuela a la que había regresado a trabajar como maestra de grado tras el secuestro ocurrido en las vacaciones de julio del 77 y a siete meses del nacimiento de mi segunda hija, nacida justo a los nueve meses de haber sido liberada del Pozo.
Eran tiempos difíciles, de desapariciones de personal docente y de secuestros y de conflictos con países vecinos ya que los milicos genocidas jugando a la guerra con nuestros soldados se daban el lujo de exponer la vida de los jóvenes que en aquellos momentos cumplían con el servicio militar obligatorio.
Casualmente recordando tiempos lejanos de mi paso por el sistema educativo al abrir una caja en la que guardo recuerdos de mis compañeras (muchas de ellas militantes como yo) apareció esta foto y se me vino a la memoria el momento trágico que estábamos pasando a raíz del conflicto entre Argentina y Chile por el Canal de Beagle.
Una atrás de otro se dibujaron los nombres que se habían hecho común en nuestras charlas docentes y que tenían que ver con las islas Lennox, Picton , Navarino y una tras otro se deslizaron los acontecimientos que se sucedieron a partir del Laudo Arbitral que reconocía la soberanía de Chile sobre las islas.
Y recuerdo como nos hablaba la Señorita Raquel Caballero (que es la señora que está en el medio) y que siendo la Directora de la escuela Nº 8 en aquellos momentos nos orientaba para hacer llegar a los alumnos los hechos que se sucedían para aplacar el temor de una guerra que parecía inevitable entre nuestro País y la Rca de Chile.
¿Cómo hacer para no avivar el temor a un enfrentamiento armado cuando los medios difundían el cierre por parte de la gendarmería de la frontera con Chile?
¿Cómo hacer para que los alumnos no se asustaran al escuchar a Jorge Rafael Videla amenazando con la guerra si Chile no cambiaba su posición en las negociaciones que se efectuaban?
Me quedé mirando a todas y cada una de las nueve maestras que trabajábamos en aquellos tiempos en la escuela de Ministro Rivadavia y me di cuenta que faltaba Nelly la Secretaria que al igual que la señora Raquel sabían por lo que yo había pasado y no solo fueron solidarias sino que fueron de las pocas compañeras que no me consideraron una subversiva o una montonera(como era común etiquetar en aquellos días a los maestros y maestras que eran “chupados” por los milicos muchas veces en la misma escuela a la que llegaban en camiones.)
La señorita Raquel con su peinado de peluquería y sus ojos claros y su corazón de arcilla.
Un corazón que se amoldaba a todas las circunstancias y era refugio y era paredón y era hogar y era espacio en el que las maestras podíamos expresarnos sin temor a ser delatadas o censuradas.

Porque la señorita Raquel fue para nosotras como un ángel que veló por todas y cada una de las maestras bajo su supervisión y que demostró no tenerle miedo a los milicos y a los camiones con soldados armados que con frecuencia visitaban la escuela.
A veces me pregunto si la escuela seguirá como en aquellos tiempos en que pintada de verde y blanco se erguía como un faro que guiaba a los chicos hacia sus maestras y sus aulas y su patio y sus persianas que muchas veces bajábamos por órden de la señorita Raquel que entendía que esa era la mejor manera de lograr que todas y todos no concentráramos en nuestras tareas.
Cuando en noviembre de 1984 Argentina y Chile suscribieron el TRATADO DE PAZ Y AMISTAD” yo ya no trabajaba en la escuela .
Otros destinos me habían llevado a las aulas de otras escuelas de la zona.
En las que viví momentos que quedaron grabados para siempre en mi MEMORIA.
Como estos recuerdo que se vinieron a buscarme y que quedaron atrapados para siempre en el recuerdo de ese corazón de arcilla que fue mi Directora de la Escuela Nº 8, la señorita Raquel que desde el tiempo me sigue sonriendo .
Como entonces.

Hasta la Victoria Siempre

martes, 11 de enero de 2011

Memorias de una profesora "subversiva": "Jacarandaes en flor".




Jacarandaes en flor

Había desaparecido Julio López.
Nos habían caído las amenazas y la fiscalía nos había puesto patrulleros en la puerta de la casa y la bonaerense se turnaba para vigilar nuestro domicilio.
Para ese época yo trabajaba como profesora de derechos Humanos y Ciudadanía en la E.E.M.Nº 2 de Burzaco y para esa época a pesar del miedo, a pesar de las agresiones, a pesar del acoso laboral por parte de la directora de la escuela que me delataba ante sus “superiores jerárquicos” porque no me creía , porque afirmaba que me sentía perseguida inventando que me amenazaban y agredían a mis hijos con arma blanca y labraba acta tras acta con la complicidad de algunas compañeras de trabajo que daban testimonio de sus mendacidades, a pesar de que había culminado el Proyecto “Campanas para la Memoria” con la presencia del Inspector Roberto Rivara que me acompañaba en el proyecto y que a esa altura ya había sido reemplazado por la inspectora Luz Pompeya Serial una desgraciada mentirosa y cómplice de estas docentes que vivían la desaparición de Julio López como lo pueden vivir las muchas gorilas y carneras que pueblan la docencia argentina(o al menos la docencia de mi pueblo) …
A pesar de todas estas circunstancias adversas nos organizamos con los compañeros para realizar una marcha que gritando el nombre de Julio retumbara o hiciera retumbar los oídos de los muchos sordos e indiferentes a lo que estaba sucediendo.
Y entonces nos reunimos en la plaza San Martín de Adrogué lugar de concentración de la marcha.
Una plaza que vestida de flores celestes de jacarandaes confundía el cielo con la tierra y el grito parecía desparramarse sobre el suelo de baldosas y sobre los edificios y sobre la estación por las que el Quetren carreta pasaba haciendo sonar su bocina en adhesión a nuestro reclamo.
Solo un comercio de Adrogué había puesto la foto de Julio López y la mantuvo durante los años que desde entonces se sucedieorn.
Entonces como si los jacarandaes se plegaran a nuestra búsqueda comenzamos a cantar:
Al este y al oeste, llueve y lloverá, una flor y otra flor celeste de jacarandá…

Y esa canción de María Elena Walsch nos acompañó durante la marcha mientras gritábamos el nombre de Julio.
El suelo de la plaza estaba cubierto de flores y tenía ese color celeste lila de las flores del jacarandá.
Así que empezamos a juntar las flores en nuestras manos y en los bolsillos de los delantales de las maestras que habían concurrido y en las bolsitas de plástico que muchos tenían y mientras caminábamos por las calles céntricas de Adrogué íbamos arrojando al aire las flores de jacarandá que caían como una lluvia celeste sobre el asfalto y sobre nuestras cabezas y sobre las pancartas.
Y el este y el oeste de nuestro pueblo comenzó a poblarse así de las muchas voces que a coro preguntaban por Julio y cantaban :

Al este y al oeste, llueve y lloverá
una flor y otra flor celeste de jacarandá-

Y la yuta que nos seguía en moto comenzó a teñirse de celeste porque las motos retenían las flores al igual que los uniformes.
Y los patrulleros que nos seguían de cerca empezaron a amontonar flores de jacarandá sobre sus techos .
Y sucedió que el pueblo se vistió de flores aquella tarde en que mientras cantábamos tirábamos al aire las flores que caían como copitos celestes .
Nunca más Julio López apareció.
Y entre esa ausencia que cada año se repite, las flores regresan a los árboles de la Plaza y comienzan a llover desde las ramas para vestir el suelo de la plaza y caer como nieve lila que nos recuerda que pese al tiempo seguimos preguntando por Julio López

Al este y al oeste, llueve y lloverá
una flor y otra flor celeste
de jacarandá

El cielo en la vereda dibujado está
con espuma y papel de seda
de jacarandá…

Hasta la Victoria siempre

domingo, 2 de enero de 2011

Memorias de una profesora "subversiva":El autoritario Estatuto del Docente






Pasé por muchas escuelas cuando fui maestra y tuve muchas directoras que tomaban el cuaderno de informes docentes para escribir en el cuaderno que era una insolente, que le faltaba el respeto a la autoridad, que ponía en ridículo a los superiores jerárquicos, que me burlaba de las órdenes emanadas de la superioridad…
Que se yo cuanto cosas más escribían en mi cuaderno de informes porque para ciertas directoras y para ciertas Inspectoras (especialmente para la Inspectora Sara Juliano)yo era una maestra rebelde, contestaria, que alteraba la paz y el órden que debían reinar en el ámbito escolar , en la comunidad educativa y en todo lo que al parecer tenía que ver con la educación.
Sintetizando yo era una insurrecta, una insubordinada y todos los términos que el autoritario Estatuto del Docente deparaba a los maestros que como yo no eran ovejas sumisas ni le lamían el trasero a las Inspectoras y fundamentaba con sentido criterioso las determinaciones que tomaba cuando no estaba de acuerdo con las órdenes emanadas por la Superioridad.
Por lo general nunca estaba de acuerdo con las órdenes que bajaban de La Plata.
No estaba de acuerdo con señalar a compañeros que militaban, ni delatar a quienes se reunían fuera de la escuela para realizar reuniones sindicales, ni dejar de llevar al aula los libros de Paulo Freyre, ni dejar de hablar de la teología de la liberación ni protestar por la quema de libros y por las listas negras y por no leer el libreto militar relacionado con la forma en que se podía detectar a un subversivo y…..
Los niños en el aula deben estar en silencio, era el lema de entonces y las maestras debían procurar ajustarse estrictamente a la planificación aúlica y hablar poco o nada de lo que estaba ocurriendo sobre ese tema que se andaba divulgando respecto de que desaparecían maestros.

Pero resulta ser que yo, en ese entonces era muy joven, y vestía mi guardapolvo blanco recién estrenado frente a niños inquietos, preguntones, alegres, curiosos
Como son los niños, como deben ser los niños...
Y como siempre he tenido pocas pulgas directamente me mandaba al frente y le largaba a la Directora o a la Inspectora la frase que luego me costaba ser investigada, pre –sumariada señalada y todas esas yerbas docentes.
Que la Escuela no era una Iglesia largaba lo más suelta de cuerpo.
Y ahí se venía el problema
Porque dejaba pagando a la señora Directora con su pedido de aula silenciosa y de niños silenciosos.
Atrevidas, insolentes resultaban mis palabras a los oídos de la señora Directora.
Nunca me gustaron las aulas silenciosas.
Para mi no era eso de que EL SILENCIO ES SALUD

¿Qué les pasa que están tan callados?si por casualidad al entrar al aula encontraba a mis alumnos en silencio.
Los niños de las escuelas de mi juventud eran niños castigados por el hambre y la miseria.
Y el hambre y la miseria producen en el niño pudor.
Los niños no quieren decir que tienen hambre y que son pobres.
Los niños quieren ser iguales a todos los niños...
Iguales a esos niños de las películas con madres hermosas , con familias perfectas, con padres protectores.
Iguales a los niños de las películas
Los que comen todos los días y los que esperan a sus padres ya dormidos en sus camas abrigadas .
Los niños que eran mis alumnos en la escuela de mi juventud eran pudorosos como lo son todos los niños.
Los niños que eran mis alumnos se desmayaban porque no habían comido
Y llegaban tarde porque se habían quedado dormidos.
Y tenían moretones en la espalda porque (según ellos) se habían caído al arroyo.
Los niños que eran mis alumnos encerraban en el silencio sus padeceres y sus dramas infantiles.
Entonces yo que amaba a los niños y amaba a la escuela y amaba a la docencia.
Entonces yo aprendí a descubrir que mis alumnos llegaban tarde porque llegaban de trabajar vendiendo ositos de peluche para ayudar a su mamá y a sus hermanos

Se desmayaban porque estaban muertos de hambre.
Porque de hambre también se muere
No se habían caído en el arroyo sino que habían recibido una golpiza de su padre con el cinto, como se estilaba en esa época de mi juventud.
Y aprendí estas miserias de la vida humana porque pude ser maestra con el alma .
Y el alma no sabe de silencios, ni de tramposas mentiras.
El alma se comunica, se abre paso, derrumba murallas, destruye montañas.
Cuando digo alma digo sentimientos, digo compromiso, digo solidaridad, digo amor, digo caricias, digo lágrimas, emociones.
Digo :estoy para escucharte, para comprenderte, para ayudarte, para saber lo que te ocurre, para interesarme por lo que te sucede como persona ...
Y digo ...
Estás para escucharme, para saber lo que me ocurre, para ayudarme a descubrirte y a descubrirme en este acto de ir un ser humano hacia el otro y romper así las murallas del silencio.
Que nos apartan, nos aíslan y no nos permiten saber
Que sufres.
Que estás triste.
Que tienes problemas.
Que tengo problemas.
Que tengo alegrías.
Cuando se fue mi juventud y cuando me hice una mujer madura seguí sosteniendo que la ESCUELA NO ES UNA IGLESIA

Las escuelas quieren ser perfectas y armónicas...
Y las señoras Directoras siguen queriendo aulas silenciosas.
Tal vez distintos puntos de vista

¿O tal vez maneras diferentes de vivir y sentir la vida?

Hasta la Victoria Siempre
Pdta:
(Marta Margarita Mastrángelo, siempre en mi corazón hasta el último día de mis días)

sábado, 1 de enero de 2011

Memorias de una profesora "subversiva": "Con perfume a esencias de limones y naranjas"




Es el amanecer del 1 de enero de 2011.
Ya se fue el 2010.
Quedó atrás , pasó a ser un recuerdo más como tantos recuerdos que se van amontonando a medida que las hojas del calendario terminan.
Los fuegos artificiales han dibujado la noche con estrellas artificiales y tras el brindis, la costumbre o la tradición de comer una porción de pan dulce
Pero, no el pan dulce comprado en los mercados sino el pan dulce elaborado tras la larga caminata que la masa con levadura inicia en la casa de una vecina o de una compañera de trabajo.

Entonces recuerdo.
Recuerdo la masa y el olor a levadura y la ceremonia casi secreta de poseer una porción de la futura felicidad que se presagiaba cuando la levadura aumentaba el tamaño de la masa y se abría en muchos "panetones"
Una masa que iba de familia en familia y que creciendo con el tiempo daba forma a los "panetones caseros amasados con amor y que encerraban ese misterioso misterio de pensar que, así elaborado ese pan dulce había de traer la felicidad y la fecundidad de la familia que lo elaboraba con su masa
Cuando trabajaba en la escuela de Barrio Lindo recuerdo que era Liliana la encargada de acercarnos la masa con levadura que, repartida en porciones se destinaba a la fabricación de los "panetones" que luego compartíamos con nuestros alumnos.
Era la cocina de la escuela el lugar de reunión en el que nos juntábamos cuando libres del turno de estar encargadas de controlar los recreos del patio y la entrada de los alumnos podíamos compartir un mate entre recreo y recreo.
Y era la cocina de la escuela el lugar en el que los secretos y los problemas que se nos daban en el diario quehacer de nuestro trabaja encontraban solución
Cada una de nosotras aportaba lo que podía.
Las uvas, las frutas abrillantadas, las frutas secas
Y en las latas de dulce de batata que el Consejo Escolar enviaba para la merienda de los chicos, nosotras, las maestras de entonces colocábamos la porción de masa recibida y obteníamos ese regalo con que alegrábamos el corazón de cada uno de los niños a nuestro cargo.
Y era el disfrute de verlo cocinar en el horno
Y era el disfrute de ser las primeras en probarlo.
Y era el disfrute de ese perfume a esencias de limones y de naranjas rondando por las aulas y por el patio de la escuela.
Y era el disfrute de saber que nuestros alumnos se alegraban con estas pequeñeces, con estas muestra de amor que al llegar el fin del ciclo escolar les obsequiaban sus maestras.
Ha pasado el tiempo y con el tiempo quedaron adheridas a mis costumbres aquellas costumbres de dar cada día un poco de mí para contribuir con la divina experiencia de entregar el alma, el corazón. el sentimiento a través de la tiza, del pizarrón y de aquellos "panetones " con perfume a esencias de limones y naranjas.
Un recuerdo más como tantos recuerdos que se escapan si por casualidad al cerrarse el calendario y al estallar el cielo en estrellas multicolores alguien me acerca una porción de "panetone" para comenzar el nuevo año con toda la suerte y toda la felicidad que siempre esperamos al comienzo de otro camino que se inicia.

Hasta la Victoria Siempre

jueves, 30 de diciembre de 2010

Memorias de una profesora "subversiva":"Con el delantal de maestra".




Un día me puse el delantal de maestra para trabajar en escuelas con tres turnos.
Yo trabajaba en el turno intermedio
Creía que todos éramos iguales (así me había enseñado mi viejo).
Después la vida me enseño que no todos éramos iguales, que no todos pensábamos igual, que no todos sentíamos igual, que no todos vivíamos igual, que no todos comíamos igual...
La vida me enseñó eso de la desigualdad.

Adiviné entonces que mi viejo era un utópico, un soñador y un hombre triste, muy triste.
Yo sabía ..
Yo sabía por que mi viejo era un hombre triste(pero eso queda para mi).

Cuando empecé a trabajar y me puse el delantal de maestra tuve que aprender muchas cosas que no me habían enseñado mientras estudiaba para ser maestra.
Cosas que mi primo más querido ya me había contado.
Tenía muchos primos, pero yo solo quería a este primo porque era como mi viejo.
Me entendía, me protegía y le gustaban las poesías y la música y de toda la música que le gustaba el Concierto para piano y orquesta Nº 1 de Federico Chopin era su preferido.
Tanto le gustaba que un día me regaló un disco de pasta con la grabación del concierto.
Para que me recuerdes.
Para que cuando lo escuches te acuerdes de tu primo Diego.
Pero también mi primo se fue un día.
Se fue para siempre de mi vida y de esta vida.

Pero yo ya había aprendido a no extrañar para seguir viviendo..
Yo ya había aprendido a caminar extrañando sin extrañar.
Había aprendido a engañar a la tristeza
Uno puede engañar a la tristeza.
Aprendí a engañar a la tristeza.
Así se fue construyendo mi vida y al parecer mi destino:
Destinada a extrañar.
Siempre, así.
Si comenzaba a extrañar solo me repetía una vez y otra vez: no extrañes.
Y no extrañaba.
Simple mi vida.
Simple los mandatos de mi vida.

Cuando fui maestra y me puse el delantal blanco..
Tuve que aprender a caminar con botas de goma porque las escuelas estaban en lugares que se llamaban “villas”...de la pobreza o de la miseria y si llovía las calles de tierra se volvían calles de barro.
Tuve que aprender a descubrir piojos de pulgas .
Los piojos en la cabeza de los chicos, las pulgas en los pisos de la escuela.
Tuve que aprender a entender que los niños a pesar de ser niños trabajaban y que a veces o generalmente no comían o si se desmayaban no era que estaban enfermos.
Simplemente estaban muertos de hambre y de frío(si por casualidad se desmayaban en invierno).

Y caminando la vida empecé a entender esto que los seres humanos llamamos vida.
Y en esto de lo que es la vida las cosas se complicaron cuando hablaba de las cosas que me había legado mi viejo.
Hablaba de la desigualdad, de la injusticia, de la protesta , de reclamar, de repudiar la tiranía....
Mi viejo era un utópico.
Siempre a destiempo de los tiempos.
Siempre en contra de los mandatos.
Nadie entendía a mi Viejo.
Yo lo entendía.
Mi viejo y mi primo:”ovejas negras de la familia”.
Con el tiempo no tardaron en recordarme que "De tal palo tal astilla"
Y fui entonces la oveja negra de la familia.
Por eso no tengo lazos de familia .
Repudiado mi viejo, repudiada su familia.
Aprendí a vivir sin lazos de familia...
Así hasta que formé mi propia familia
A la familia uno no la elige, así decía mi viejo.
Y lo decía para explicarme por que se había apartado de su familia.
En realidad él no se había apartado, su familia lo había apartado

Y trabajando en la escuela...

Y trabajando en la escuela ser amiga de los curas que llegaban con las naranjas ,bueno, eso ya era ser de izquierda.
Decir que el cura Mugica estaba de rechupete, eso ya era ser subversiva.
Hablar del Tercer Mundo eso ya era ser montonera.

Era entonces montonera, era rebelde, era subversiva, era zurda...
Eso era yo para las directoras de las escuelas y para las Inspectoras y para las carneras y para las chupamedias de las Directoras de las Inspectoras

Así mi vida docente.
Entre curas del tercer Mundo, entre libros de Paulo Freyre, entre piojos, entre pulgas, entre protestas y huelgas.
Entre compañeras alcahuetas y entre Directoras delatoras y entre Monseñores de La Plata que nos señalaban subversivos del órden impuesto por los dictadores que usurpando el poder de los legítimos elegidos por el pueblo comenzaban a teñir de sangre el suelo que pisaban mis pies.

martes, 21 de diciembre de 2010

Memorias de una profesora "subversiva":"Cuando era una niñita"







Nací una madrugada de otoño.
Hacía frío y nevaba el día en que vine al mundo y tuve una infancia como la tienen los niños de los pueblos crecidos entre las montañas.
Siempre al atardecer me entretenía mirando hacia la cordillera.
Y me encantaba presenciar el momento justo en que el sol se despedía de la tarde y despacito, entre colores amarillos y rosados se iba escondiendo.
Me quedaba ahí, mirando, adivinando hacia que lugar se iba el sol.
No me lo imaginaba durmiendo después de toda una tarde en el cielo.
No, me lo imaginaba caminando hacia otros pueblos, llevando su calor y sus colores de invierno, o de otoño o de primavera o verano.
Un andariego, un ciruja.
Como yo.

Después cuando ya no lo veía, entonces recién ahí dejaba de mirar hacia las montañas.
Era una extraña sensación la que me invadía porque empezaba a extrañar al sol que se había desaparecido detrás de la cima blanca de esos gigantes que formaban la Cordillera de Los Andes.
Siempre para mi, las cimas de las montañas se han parecido a las de aquél recuerdo de mi infancia, siempre .
Crecí en una provincia enclavada entre las montañas
El Zonda ,a veces desparramaba en el suelo los árboles que su fuerza poderosa arrancaba de cuajo.
Y quedaban patas arriba las raíces mirando al cielo y las ramas como desmayadas por el viento de la zona.
Entonces yo me paraba a mirar.
Miraba los árboles caídos y escuchaba a mi viejo que me decía que el zonda era un viento que vivía como un ermitaño, en una cueva y que a veces abandonaba la cueva y visitaba los pueblos cercanos a la montaña.
Siempre para mí los vientos se han parecido al Zonda y siempre sigo pensando que los vientos son como viejos solitarios que abandonan la cueva y visitan los pueblos cercanos al pueblo en el que estoy viviendo.
Siempre igual que cuando era una niña.

Tuve la suerte de tener amiguitos y amiguitas con los que jugaba siempre a la Payana, y al Ta,Te-Ti suerte para mi.
Era una niña sensible.
Amaba la música y como un abrojito mis pequeños dedos se prendían a las teclas blancas y negras practicando y practicando escalas y arpegios.
Tuve una profesora de piano que se llamaba Nenina.
Nenina fue un ángel de la guarda
En realidad fue mi ángel de la guarda.
Con Nenina tocábamos el piano a cuatro manos y el cronómetro marcaba el ritmo de las piezas musicales que preparábamos para rendir exámen en la Universidad Nacional de Cuyo.
Estudiaba seis horas por día en un piano vertical y de color negro Czrny,Chopin,Schuman,Bach Scarlatti,Lizt lograron que mis pequeños deditos adquirieran la agilidad necesaria para lograr la velocidad que el cronómetro marcaba
En el piano del colegio de monjas ejecutaba a Sacarlatti y las Krislerianas de Robert Schumann que arrancaban aplausos de la monjita María Adela que era quien me llevaba a rezarle a la virgen de la gruta que era una virgen que estaba en la gruta del Colegio de las”Esclavas del Corazón de Jesús” al que me enviaban para que me educaran
Tuve compañeritas muchas de ellas aún con el pasode los años viven en mi corazón.
Susana Moris que siempre ocupaba el primer lugar en el Cuadro de honor que se exponía en la entrada de la escuela.
YMaría Magdalena Frigerio y María Evelina Clement Muñoz en cuyo cumpleaños tomé mucha granadina, tanta que vomité y aún sigo vomitando si por casualidad huelo a granadina
Un día Nenina se enfermó y ya nunca más pudo hacer que sus dedos se deslizaran llevando las notas del pentagrama al piano.
Los padres de Nenina vendieron el piano
Para que no sufra.
La explicación que me dieron.

Siempre Nenina ha estado conmigo en los momentos en que he necesitado de la presencia de un ángel.
Siempre Nenina está conmigo cuando por casualidad mis dedos se deslizan como si tocaran sobre el teclado del piano.
Yo tambièn tuve que vender mi piano, pero no lo vendí porque un día tuve una enfermedad.
Lo vendí porque era necesario que lo vendiera.
El piano era mi vida y también mi sueño.
Pero tuve que venderlo
Ahora no quiero hablar sobre ese tema.
Otro día lo haré.

En la escuela primaria tuve una maestra que se llamaba Lidia Lescano y tenìa 18 años.
Siempre creí que todas las “señoritas “ eran como la señorita Lidia .
Pero, no todas las “señoritas” fueron como la “señorita” Lidia..
Otras “señoritas” se sucedieron en mi vida:
“La Jopuda” y “La Chana”son las que quedaron para siempre en los días de la primaria.
Cuando fui maestra quise ser como la señorita Lidia.
Ella fue “la señorita”.
Mi viejo que era amigo del general Perón siempre hablaba del “Pocho”
Como si el “Pocho” fuera su hermano más querido.
Cuando los dictadores se apropiaron del gobierno y lo derrocaron al”Pocho” yo era una pequeñita que vivía en Mendoza y de repente dejé de vivir en Mendoza para pasar a vivir en un hotelucho ubicado a la vuelta del Congreso de la Nación Argentina.
No entendía nada
Pero, presentía que algo terrible estaba sucediendo para dejar nuestra provincia y pasar a ser unos fugitivos.
Con el tiempo y cuando fui creciendo pudo entender que a quienes apoyaban a Peron los pasaban por las armas.
Como sucedió con Juan JoséValle y con los padres de otras niñas que viviendo en Adrogué sus padres fueron fusilados por ser parte de la resistencia peronista.
Terminé mi escuela primaria en la EscuelaNº 6 Manuel´Belgrano de Adrogué en la que fui abanderada y entre aplausos llevé la bandera Nacional para la fiesta del 9 de julio y me premiaron una redacción que mi pluma de ese entonces escribía sobre los sucesos que alteraban mi niñez y la hacían madurar antes de tiempo
Yo extrañaba a mi viejo porque no sabía en que lugar estaba. .
Después supe que se escondía para salvar la vida.
De tanto extrañarlo me enfermé.
Siempre me sigo enfermando cuando la tristeza me invade.
Aún con el paso de los años sigo extrañando el lugar del que fui arrancada sin poder despedirme de mis amiguitos y de mis maestras y de mi infancia.
Aún sigo mirando el cielo en los atardeceres y me sigo imaginando que las nubes son las montañas de Mendoza detrás de las que el sol se escondía
Y aún me sigo acordando de las Reinas de la Vendimia y de los carruseles y del Club de Gimnasi yEsgrima en el que mi viejo competía en florete y espada
Y aún me acuerdo de la Virgen de La Carrodilla y de Nuestra Señora del Cármen para cuya festividad las maestras nos hacían memorizar poesías que recitábamos en el templo de los curas Franciscanos.
Todavía
Aún
Siempre.

Hasta la Victoria Siempre

jueves, 16 de diciembre de 2010

Memorias de una profesora "subversiva": "Villa Lola " y Manuel Puig

Desde Adrogué el pueblito que huele a fresias y a jazmines y también a mierda






Hace tiempo, mucho tiempo en la casa de Teresa (la restauradora de muebles de Adrogué)las cámaras y los camarógrafos filmaban las escenas de “Boquitas pintadas”.

Corría el año 1974
La casa, una enorme casona con aljibe y rosedal y puerta de hierro y columnas era el lugar del que salía Leonor Manso moviendo el culo , porque la “Raba” era la mujer que tenía el culo parado como las gallinas.
Al menos ,después de tantos años, a mi que en ese momento de la filmación me había llevado hasta la puerta de la casona ese curiosidad por ver de cerca de Alfredo Alcón los recuerdos me devuelven a esos instantes de mi vida en la que se filmaba Boquitas Pintadas en la casa de Teresa mientras desaparecían compañeras y los secuestros estaban a la órden del día en las calles empedradas de Adrogué.

“Villa Lola” era entonces una casona con jazmines, rosedales , Santa Ritas y un aljibe .
Los cineastas siempre han tenido predilección por Adrogué, por sus casonas y casaquintas,.
Los escritores y los políticos siempre han elegido estos parajes para vivir, para pasear y aún para intentar el suicidio, como en el caso de Jorge Luis desilusionado de amor ante la indiferencia de Stella.
1974, Leonor Manso, Alfredo Alcón, Marta González y la Raba caminando por la vereda con el culo en punta.

Vaya si hay para contar cosas sobre Adrogué , vaya si hay momentos de la vida de este pueblo para volcar en papel y llevar muchos mensajes de los momentos que transcurren entre los atardeceres perfumados de azahares y las plazas y las calles teñidas de naranja o violeta(según las flores que caen de los árboles)y que esconde tantos prejuicios y vive de las apariencias.
Como en “Boquitas Pintadas”.

Han pasado los años, tantos años desde entonces que ya “Villa Lola” es una estación de COMBIS.
El progreso y los negocios suplantaron a los rosedales y a las Santa Rita y a esa mezcla de ripio y pasto que llegaba hasta la puerta de Villa Lola.
La casa de Teresa es ahora una estación de Combis en la que los que pueden pagar nueve pesos el viaje cambian el tren por este medio de transporte .

Un medio de transporte en el que no olerás a culo ni a churros ni a torta fritas.
Silencioso, cómodo aclimatado y cadencioso.
Al llegar a destino pagarás antes de bajarte y al regresar a tu hogar formarás la larga fila de los muchos que disponen de los nueve pesos por un viaje que te separará del resto de los mortales que apretujados en el quetren carreta llegarán a destino tan solo en veinte minutos y oliendo a churros y a panchos y a tortas fritas.
Es el progreso y es el no darse cuenta que la Combi se llevó lo que se llevan los negocios.
Se llevó la puerta de hierro y las Santa Rita y los rosales pero quedó el aljibe
Y pegado a los recuerdos de aquellos tiempos de Adrogué, ese olor a pintura y aguarrás y a esas sustancias que empleaba Teresa para realizar sus restauraciones
Porque Adrogué( el pueblo que huele a fresias y a jazmines y también a mierda) tiene esas cosas
Porque Adrogué es mucho más que un viaje en combi o un frustrado suicidio de un escritor enamorado .
Adrogué es también la COMISARÍA que fuera el más sangriento Centro Clandestino de Detención que funcionó durante los años 1976 y 1977.
Pero, los escritores no escriben sobre este tema.
Y los cineastas no filman sobre lo ocurrido durante la época represiva.
Entonces, mientras observo lo que quedó de Villa Lola, la casa en la que vivía Teresa no puedo más que sentir esa sensación de angustia al darme cuenta que Adrogué es como un mundo que sigue ocultando un pasado tenebroso.
Y que los escritores hacen mutis por el foro.
Y que los políticos se hacen los sordos como si no pudieran escuchar los reclamos de quienes insisten en pedirles que señalicen la COMISARÍA DE ADROGUÉ.
Para que se sepa lo ocurrido entre sus paredes.
Y para que deje de ser usada por ejemplo como lugar de exposición de cuadros de pintores y artistas de la zona.

Ha caído la noche y el quetren que viene de Burzaco pasa por la estación saludando a las campanitas azules que trepan sobre el alambrado que bordea las vías.
Mientras las Combis dejan ver su esqueleto blanco desplazándose por las calles teñidas de los colores de las flores que caen de los árboles arrastradas por el viento del verano.


Deliciosas criaturas perfumadas
Quiero el beso de sus boquitas pintadas….


Hasta la Victoria Siempre